Hipócrates...

"Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento."

jueves, 6 de febrero de 2014

Sabiduría Casera- Un libro para Recomendar

Salud es un equilibrio de diferentes funciones, a nivel físico se llama HOMEOSTASIS. Este equilibrio sucede cuando se utilizan los ingredientes adecuados. Es como una planta; para que crezca sana necesitamos ponerla al sol, aire, con abono, tierra, en un lugar no demasiado cerrado. Son varias condiciones externa para que la planta crezca sanamente, es un conjunto de factores, todos necesarios; el sol sin el aire no lo va a hacer, el aire sin la tierra no lo va a hacer, y así en adelante. La semilla se trasforma por un principio que tiene adentro: tiene una programación natural interna  que la permite nacer, crecer, y volverse planta. Esta programación natural la tenemos todos. Nosotros tenemos adentro toda la sabiduría en los genes, en los tejidos, en las células, de como mantener la salud, y como crecer, de como defendernos de las entidades patológicas. Lo que nos sucede es que no solemos darnos buenas herramientas, no nos damos suficiente aire, sol, ni siquiera una buena alimentación.
Por ejemplo, el aparato digestivo toma mucha energía. Hay quienes se alimentan tan mal, con cosas tan poco naturales, mezcladas y químicas, que su aparato tiene que trabajar mucho mas de lo normal, en vez de 4 a 6 horas algunos aparatos digestivos trabajan hasta 20 horas diarias...
Solemos estar desconectados, estamos en la cabeza, en la mente, en el "quiero", "no quiero", "me gusta", "no me gusta", y no prestamos atención a nuestro cuerpo. Otro ejemplo, personas que van a festejos y comen durante horas kilos de "COMIDA" antinaturales mezclandolas, y de consistencia muy pesada. El aparato digestivo esta en alarma total, en rojo. Ademas le agregan vino, tabaco, etc. El hígado, la vejiga están en rojo total, los pulmones ya no pueden respirar, y la cabeza dice: "¡Que buen día!".

jueves, 3 de marzo de 2011

¿Cómo se debe afrontar la alimentación del adolescente?



La adolescenc3511ia es una etapa de la vida marcada por importantes cambios emocionales, sociales y fisiológicos. Sobre estos últimos la alimentación cobra una especial importancia debido a que los requerimientos nutricionales, para hacer frente a estos cambios, son muy elevados y es necesario asegurar un adecuado aporte de energía y nutrientes para evitar situaciones carenciales que puedan ocasionar alteraciones y trastornos de la salud.
Se debe hacer frente a la alimentación del adolescente conociendo los requerimientos nutricionales, sabiendo elegir los alimentos que garantizan una dieta suficiente en energía y nutrientes, organizando y estructurando las comidas a lo largo del día. Por último es importante conocer aquellas situaciones que pueden afectar a los adolescentes y en las que se debe llevar a cabo alguna modificación de la dieta. 
Recomendación: muchas frutas y verduras.

La azúcar blanca.

La azúcar blanca o refinada (sucrosa) es un producto corrientemente usado. Esta se obtiene de la caña de azúcar y la remolacha. Pero en el proceso de refinamiento pierde sus vitaminas y minerales y lo que queda es un producto blanco con calorias vacías que afectan la salud!

jueves, 21 de octubre de 2010

Tortilla de cebolla


Esta tortilla se come en porciones muy pequeñas para acompañar otros platos, pues contiene muchos huevos fritos. Es ideal para complementar tartas, o milanesas de soja o verduras horneadas.
Ingredientes
(Para 4 personas)
3 cebollas grandes
5 cucharadas de aceite de oliva
2 cucharadas de albahaca y perejil picados
5 huevos batidos
Sal y pimienta: a gusto
Preparación
Pelar las cebollas, lavarlas y cortarlas finamente.
Poner a calentar el aceite en una sartén no profunda. Una vez caliente poner a dorar las cebollas, con la albahaca y el perejil. Revolver dos minutos, escurrir el aceite, y añadir los huevos batidos, mezclando todo y condimentando a gusto. Cocinar un minuto de un lado y luego dar vuelta, con la ayuda de una tapa plana, para cocer del otro lado.

Tortilla de ajo


Ingredientes
(Para cuatro personas)
5 dientes de ajo
1 pan sin corteza cortado en cuadrados de 1,5 cm.
2 cucharadas de perejil picado
1/2 pimiento verde
3 huevos batidos
Sal y pimienta: a gusto
4 cucharadas de aceite de oliva
Preparación
Calentar en una sartén dos cucharadas de aceite de oliva. Cuando esté caliente colocar los cuadraditos de pan descortezados, los ajos pelados, cortados en tiritas, y sin el cabito verde interior, el pimiento en trozos, y el perejil picado. Cocinar a fuego medio, revolviendo por dos minutos, y retirar el contenido extrayendo el aceitesobrante.
Aparte, mezclar esa preparación con los huevos batidos y condimentar con sal y pimienta.
En la sartén limpia, volver a colocar dos cucharadas de aceite de oliva y calentar. Verter la preparación distribuyéndola por toda la superficie. Cocinar dos minutos a fuego suave, y luego darla vuelta con ayuda de una tapa, cocinando otros dos minutos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Houmous - Paté de garbanzo

Ingredientes:

  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 2 dientes de ajo
  • 3 cucharadas de tahini o pasta de sésamo (opcional)
  • un pellizco de comino según el gusto
  • sal y pimienta negra
  • el zumo de 1/2 limón aproximadamente
  • y unas 3 cucharadas de aceite de oliva 



Preparación:

Se mezclan los ingredientes en un recipiente y se bate con la batidora.
Si se desea más cremoso se le puede echar un poco de agua de la cocción.
Al servir se puede adornar con un poco de pimentón dulce (o picante), semillas de sésamo y un chorito de aceite de oliva.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Tendencias vegetarianas

Existen muchas variedades dentro de la dieta vegetariana. La siguiente tabla resume las principales:
Alimentos consumidos en las principales dietas vegetarianas
Nombre dieta Carne
(incluye pescado)
Huevos Lácteos
Ovo lacto vegetarianismo
No
Lacto vegetarianismo
No
No
Ovo vegetarianismo
No
No
Vegetarianismo estricto
No
No No
  • Lacto vegetarianismo: son los vegetarianos que no consumen carnes o huevos, pero sí consumen productos lácteos. La mayoría de vegetarianos de la India y aquellos provenientes del Mediterráneo (como los pitagóricos), son en efecto lacto vegetarianos.
  • Ovo lacto vegetarianismo: los practicantes de esta corriente consumen huevos y productos lácteos, pero no carne ni peces. Esta es la variación más común en la Cultura Occidental.
  • Ovo vegetarianismo: quienes practican esta tendencia son aquellos que no comen carnes o productos lácteos, pero sí huevos.
  • Api vegetarianismo: son quienes consumen miel. El prefijo api- también puede ser empleado en las demás definiciones, por ejemplo: api-ovo-lacto vegetarianismo, api-ovo vegetarianismo, api-lacto vegetarianismo.
  • Vegetarianos estrictos (dieta llevada adelante por los veganos): son aquellos que no consumen ningún alimento de origen animal, rechazando por tanto el consumo de huevos, lácteos y miel. Dentro de esta variedad entran los practicantes del veganismo (del inglés vegan), los cuales también evitan el uso de productos de origen animal en el resto de ámbitos de su vida: vestimenta, ocio, etc. por motivos éticos, ya que todos estos productos y actividades implican la explotación de animales y una actitud discriminatoria hacia ellos conocida como especismo.
  • Crudívoros: son aquéllos que siguen una alimentación vegetariana en la que se consumen productos crudos, o ligeramente tibios, que no han sido calentados por encima de 46,7 °C (116 °F), y nunca cocidos. Los consumidores de productos crudos argumentan que el cocinar destruye las enzimas y/o porciones de los nutrientes, aunque algunos creen que el cuerpo asimila mejor ciertos alimentos si éstos se encuentran ligeramente tibios y por ende más blandos. Otros activan las enzimas de los alimentos mojándolos en agua antes de consumirlos. Algunos son frutarianos, y otros comen sólo comidas orgánicas.
  • Crudiveganismo: es la doctrina y/o la práctica de la alimentación que es simultáneamente “cruda” y “vegana”.
Existen también grupos como los pescetarianos, que admiten la ingesta de pescado pero no la de carne, o incluso quienes hace una excepción con alimentos muy concretos. No obstante, estas dietas no son consideradas vegetarianas por la mayoría, puesto que permiten el consumo, si bien reducido, de carne animal.

 Otras tendencias relacionadas

  • Macrobiótica: sus adeptos dejan de emplear carne, alimentos procesados, azúcar, miel. En lugar de ello se consume una dieta equilibrada usando granos, verduras, semillas y frutas. La sal de mesa es reemplazada por minerales de vegetales marinos y sal marina. Las especias son reemplazadas por derivados fermentados de granos.
  • Granivorianos: como su nombre indica, propugnan el consumo de alimentos en grano. Los granivorianos, como los vegetalistas, eliminan de su alimentación la carne y los productos de origen animal.
  • Lacto-cerelianos: esta tendencia generalmente puede realizarse dentro de prácticas específicas. Por ejemplo, un régimen practicado por los yoguis en la India, que no se ha impuesto en la práctica del yoga en Occidente, propone una alimentación basada principalmente en el uso de productos lácteos y de cereales. El objetivo es el mismo que el del vegetarianismo. La salud, el bienestar y la pureza, pero también la armonización entre el cuerpo y el espíritu.
  • Frutarismo o frugivismo: esta teoría es respaldada, entre otros, por Arthur Merrheim, que pretende volver a lo que considera la única alimentación natural, la del hombre prehistórico, que según él era vegetariano pero que ignoraba el consumo de las leguminosas y las verduras. Los frutos secos y la fruta fresca tienen una gran importancia: cada día habría que consumir más de 300 g de frutos secos y un kg de fruta fresca. Algunos frutarianos sólo consumen partes de la planta que hallan caídas de ésta, es decir, comen granos, tomates, pepinos, calabazas, pero no consumen patatas o espinacas.
  • Esteinerianos: se les denomina también biodinámicos, por la biodinámica, ciencia elaborada por el doctor Rudolf Steiner, que se ocupa no solo de la calidad y de la cantidad del producto agrícola, sino sobre todo de regenerar el terreno empobrecido por cultivos continuos, lo que produce que los nutrientes de los alimentos que consumimos sean cada vez más pobres.
  • Eubióticos: el principio en el que se basa la eubiótica es el de ayudar a los mecanismos digestivos naturales del organismo, combinando correctamente los alimentos y evitando de manera particular asociar alimentos proteicos con carbohidratos. El ejemplo clave de la alimentación española: huevos y patatas.
  • Semi-vegetariano o seudo vegetariano: come menos carne que el común de la gente, y dice ser vegetariano pero no lo es.
  • Pescetariano: persona que no come carne de animales terrestres pero sí peces y otros animales marinos, tampoco lleva una dieta vegetariana.
  • Herbívoro: herbívoros son los individuos que se alimentan de verduras, más en concreto de hierba. Los humanos que deciden llevar una dieta sin carne se denominan vegetarianos.
  • No carnívoro: persona que no come carne (también llamada ovo-lacto-vegetariana). No consideran el pescado o mariscos como carnes, y tampoco las grasas o aceites animales, excipientes o colorantes de origen animal, harinas de huesos, etc. como productos animales.

Fuente:
http://es.wikipedia.org/wiki/Vegetarianismo

domingo, 12 de septiembre de 2010

LA CARNE, UN ALIMENTO QUE MATA.

Cada año se gastan miles de millones en publicidad para promover el consumo de carne y sus derivados. Todos hemos visto a esos adolescentes, con caras risueñas, mordiendo unos perritos calientes y familias felices reunidas alrededor de una barbacoa. En la televisión nunca se relacionan las hamburguesas con la atmósfera horrible y macabra de los mataderos, sino con un mundo mágico de jardines cultivados por unos amables payasos. El mensaje que se desea transmitir es que consumir carne es una actividad natural, sana y divertida.

Lo que los mensajes publicitarios no nos dicen es la cantidad de benzopireno (carcinógeno causante de tumores de estómago y leucemias) que se ingiere con cada kilo de carne de vaca preparada a la parrilla, equivalente a fumarse 600 cigarrillos. Lo que la televisión no nos muestra son los cadáveres de animales tan infectados con cánceres que no se pueden vender directamente a los consumidores, debiendo previamente ser transformados en comida para pasto de animales (aves, etc...), antes de acabar en el plato de los consumidores; Tampoco nos informan de los efectos devastadores de los antibióticos y las hormonas (tetraciclina, penicilina, sulfamida, nitrofuranos, clem-buterol (somatotropina bovina), BST, etc.), que contienen las carnes. Según José María Mújica, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) "el uso de sustancias ilegales para el engorde artificial del ganado vacuno es una práctica habitual en España y no existe ningún tipo de control para evitarlo"; en un estudio elaborado en la Unión Europea, sobre el uso de este tipo de sustancias, el 36% de las muestras de hígado de vacuno analizadas en España presentaban restos de esta sustancia ilegal, lo que nos convierte en el país de la UE que más utiliza el clembuterol, un anabolizanteque puede causar graves intoxicaciones en el consumidor.

Por otra parte, el doctor José Prieto, catedrático de Microbiología de la Universidad Complutense, dice que España -uno de los países más afectados del mundo por la creciente resistencia bacteriana a los antimicrobianos debido a un consumo excesivo- consume alrededor de una tonelada diaria de antimicrobianos; pero como el 50% de toda la producción de antibióticos se destina a los animales de granja, si se suman los que se administran a los animales y se consumen indirectamente, puede llegarse a las dos toneladas diarias. Esta fuente de ingresos tan considerable para la industria farmacéutica impide que se adopten en España medidas similares a las tomadas por Suecia en 1985. Nuestra salud se ve también amenazada por el hecho de que el ser humano no tiene nada en común con los animales carnívoros,
cuyas mandíbulas, sin molares como los nuestros, disponen de dientes puntiagudos que les permiten desgarrar la carne. Su estómago produce una concentración de ácido clorhídrico diez veces mayor que la del ser humano. Además, su sistema digestivo es tres o cuatro veces más corto que el nuestro. Por lo cual, las toxinas de la carne en estado de putrefacción –eliminadas rápidamente por los ácidos gástricos de los animales carnívoros- son absorbidas por la sangre y pueden causar enfermedades después de permanecer mucho tiempo en el intestino. Por otra parte, nuestro hígado -relativamente más pequeño- está constantemente estresado debido a la presencia de un nivel de ácido úrico más alto de lo normal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras ONG’s aconsejan cambios en la alimentación para prevenir las enfermedades del corazón, consistentes en una disminución radical en el consumo de productos de origen animal y un aumento en el consumo de frutas, verduras, legumbres y cereales -estudios epidemiológicos como el realizado en el Centro Alemán para la Investigación del Cáncer (DKFZ), de Heidelberg, demuestran que las personas que llevan una dieta
exclusivamente vegetariana tienen menor tendencia a desarrollar ciertos tipos de cáncer relacionados con la dieta-, pero estas necesarias recomendaciones chocan con la censura de las industrias cárnicas y de productos lácteos que presionan a los gobiernos, en defensa de sus intereses para que todo siga igual.

Mientras unos prosperan, a expensas de nuestra salud, con el aumento en el consumo de carne debido a las campañas publicitarias engañosas, el número de enfermedades y de muertos directamente relacionados con las enfermedades del corazón, cáncer de colón, diabetes, leucemia, afecciones de hígado y riñón, etc.,
también crece. Lo triste y lamentable de tal situación es que ya existe una solución preventiva y eficaz -sin ningún apoyo, institucional - que implica un rechazo a la carne como alimento y la adopción de un estilo de vida no violento y sano, basado en los principios del veganismo, que permite vivir con salud y dejar vivir a los demás.










Fuente:
Francisco Martín.
ave@ivu.org
www.ivu.org/ave
Artículo Publicado en Veganismo, el boletín de AVE, Asociación Vegana Española, editado en los noventa por Francisco Martín.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Algunos Datos Importantes

Grasas e hidratos de carbono:


La mayoría de los vegetarianos no tienen problemas de sobrepeso, porque apenas ingieren grasas y colesterol. Sin embargo, no debemos olvidar que el exceso de grasas también puede proceder de aceites vegetales, que deben consumirse de forma moderada.

Los hidratos de carbono constituyen una de las fuentes energéticas más importantes del organismo y las dietas vegetarianas suelen ser ricas en este elemento: las frutas, los cereales, legumbres, verduras y productos ricos en fécula, como la patata, el maíz y la calabaza. Aunque suelen ser rechazados, porque se cree que 'engordan', en realidad son imprescindibles y se queman fácilmente, mucho más rápido que las grasas.




Minerales, vitaminas y fibra:


Sin duda, los alimentos más ricos en vitaminas, minerales y fibra son los vegetales, y casi todas las variedades de vitaminas pueden obtenerse de ellos.

Sin embargo, los vegetarianos tienen que proveerse de la vitamina B12, esencial para el sistema nervioso y todas las funciones de las células. Los que no comen ni huevos ni productos lácteos necesitan aportes extra, que se pueden obtener de alimentos reforzados con esta vitamina. Éstos son levaduras, análogos de la carne, leches de soja y otros artículos que se compran en herbolarios y tiendas especializadas. También existen productos de farmacia con vitamina B12.

Los ácidos, la coagulación, los huesos, los músculos y los nervios son algunas de las partes de nuestro cuerpo que se benefician de la ingesta de minerales. El calcio es fundamental para el tejido óseo, así como para los dientes. No sólo la leche es una gran fuente de calcio, también la verdura de hoja verde oscura, la col, algunas algas y el brócoli pueden proveer al organismo de un aporte suficiente de este mineral.


El hierro está muy presente en la carne, pero también en algas, verduras y legumbres. Por su parte, las mejores fuentes de zinc provienen de las verduras del mar, la avena, las semillas de girasol, legumbres y los cereales integrales.

La carencia de fibra en la alimentación es otro de los problemas de las sociedades industrializadas, donde las dietas no suelen ser muy equilibradas. La ausencia de fibra en las comidas produce estreñimiento, cáncer de colon, varicosis y problemas en el sistema circulatorio y cardiovascular. Los cereales -los productos integrales sobre todo-, frutas con piel y verduras son muy ricos en fibra y, generalmente, los vegetarianos no suelen tener carencias de este elemento.



En Estados Unidos, la nación más consumidora de carne del mundo, una persona de dos morirá de enfermedades cardiovasculares y del corazón. El Journal of the American Medical Association reportó en 1961 que "una dieta vegetariana puede prevenir entre el 90 y el 97% de las enfermedades cardíacas". Ya que una dieta libre de carne disminuye la ingesta de colesterol, hay menos probabilidades de acumulación de grasas animales y colesterol en las arterias, y disminuir con ello el riesgo de una muerte provocada por enfermedades cardíacas. Con una correcta selección de alimentos, puedes prevenir o tratar enfermedades ya existentes, perder peso de manera permanente, prevenir los ataques cardíacos, e incluso, revertir enfermedades cardíacas preexistentes. (1) Actualmente es bien sabido que las dietas ricas en los cuatro nuevos grupos de alimentos (granos, vegetales, frutas y legumbres) establecidos en 1991 por el Comité de Médicos por una Medicina Responsable, reemplazando los anteriores cuatro grupos de alimentos (carnes, lácteos, frutas y vegetales) se dice que previenen el cáncer.

De acuerdo al Judge Rotenberg Center, algunos estudios han demostrado que las personas que no consumen productos animales tienen un sistema inmunitario más fuerte que los omnívoros, porque ingieren un alto contenido de nutrientes antioxidantes y menos toxinas. Ciertas vitaminas y minerales se encuentran solamente en vegetales, especialmente crudos, como la vitamina A, C y E, que reducen las respuestas alérgicas e inflamatorias, refuerzan las defensas y previenen el envejecimiento celular.

Ya se ha comprobado que los lácteos son perjudiciales para la salud y se relacionan con alergias a la lactosa o la caseina, trastornos de las vías respiratorias, problemas de piel e incluso impotencia. La carne se relaciona con trastornos articulares y óseos como artritis, artrosis, osteoporosis, acumulación de ácido úrico y urea, oclusión arterial, gota y obesidad.

El Estudio China -la mayor investigación acerca de la dieta y salud que duró 21 años- comparó a diferentes grupos de personas- demostrando que a más consumo de carne y lácteos, más causas de muerte provocadas por la mala alimentación. (2)

El cuerpo humano es una máquina compleja. Y, como toda máquina, algunos combustibles son más apropiados que otros para que funcione mejor. Los registros médicos de todo el mundo demuestran sin duda alguna que la carne es un combustible muy ineficiente para echar a andar la máquina humana y que eventualmente cobra un impuesto muy alto. Por estos motivos, abrazar una dieta basada en vegetales es un excelente comienzo para buscar una mejor salud para tu cuerpo y tu mente.




La diferencia entre ovo-lacto-vegetariano y el vegano:

Un menú vegetariano es una forma poderosa y agradable de alcanzar una buena salud. El modo de comer vegetariano se basa en una amplia variedad de alimentos que sacian, están deliciosos y son sanos. Los vegetarianos evitan las carnes, los pescados y las aves. Quienes incluyen productos lácteos y huevos en su dieta se llaman ovo-lacto-vegetarianos. Los veganos (vegetarianos puros) no consumen carnes, pescados, aves, huevos ni productos lácteos. Aunque existe una ventaja considerable en el modelo ovo-lacto-vegetariano, las dietas veganas son las más saludables de todas, reduciendo el riesgo de un amplio abanico de problemas de salud.



Presión Sanguínea Más Baja:

Un impresionante número de estudios, que datan desde principios de los años 1920, muestran que los vegetarianos poseen una presión sanguínea más baja que los no vegetarianos. De hecho, algunos estudios han demostrado que añadir carne a una dieta vegetariana eleva los niveles de la presión sanguínea rápida y significativamente. Los efectos de una dieta vegetariana se producen además de los beneficios de reducir el contenido en sodio de la dieta. Cuando los pacientes con presión alta empiezan una dieta vegetariana, muchos de ellos son capaces de eliminar su necesidad de medicación.



Control de la Diabetes:

Los más recientes estudios sobre la diabetes muestran que una dieta rica en carbohidratos complejos (que se encuentran sólo en alimentos vegetales) y baja en grasas es la mejor prescripción dietética para controlar la diabetes. Puesto que los diabéticos están expuestos a un alto riesgo de enfermedad cardíaca, evitar la grasa y el colesterol es el objetivo más importante de la dieta diabética, y una dieta vegetariana es ideal. Aunque todos los diabéticos insulino-dependientes necesitan tomar insulina, las dietas basadas en vegetales pueden ayudar a reducir las necesidades de insulina.



Prevención del Cáncer:

Una dieta vegetariana ayuda a prevenir el cáncer. Los estudios sobre vegetarianos muestran que las tasas de muerte por cáncer se sitúan sólo alrededor de entre la mitad y las tres cuartas partes de las de la población general. Las tasas de cáncer de mama son dramáticamente inferiores en países donde las dietas son típicamente basadas en vegetales. Cuando las personas de aquellos países adoptan una dieta occidental basada en carnes, sus tasas de cáncer de mama se disparan.
Los vegetarianos también poseen significativamente menos cáncer de colon que quienes comen carne. El consumo de carne está más íntimamente relacionado con el cáncer de colon que ningún otro factor dietético.
¿Por qué ayudan las dietas vegetarianas a proteger frente al cáncer? En primer lugar, son más bajas en grasas y más ricas en fibra que las dietas basadas en carnes. Pero otros factores son importantes, también. Por ejemplo, los vegetarianos generalmente consumen más cantidad del pigmento vegetal betacaroteno. Esto podría ayudar a explicar por qué padecen menos cáncer de pulmón. Además, al menos un estudio ha mostrado que los azúcares naturales de los productos lácteos pueden elevar el riesgo de cáncer de ovarios en algunas mujeres.
Algunos de los aspectos anti-cáncer de una dieta vegetariana no pueden ser explicados todavía. Por ejemplo, los investigadores no están muy seguros de por qué los vegetarianos poseen mayor cantidad de unos glóbulos blancos en la sangre, llamados "células asesinas", que son capaces de buscar y destruir células cancerosas.


Fuente:

http://www.mundovegetariano.com/
http://www.elmundosalud.com/
http://www.haztevegetariano.com/
http://www.uva.org.ar/guiavegindex.html

jueves, 9 de septiembre de 2010

¿Es bueno ser vegetariano?

La dieta vegetariana está de moda. La preocupación por una alimentación sana y equilibrada, así como el culto al cuerpo, están moviendo a muchos a pasarse a los beneficios de una dieta sin carne. La duda que plantea este tipo de alimentación está relacionada con las posibles carencias que se pueden derivar de la ausencia de nutrientes de origen animal en las comidas.


Las Sociedades Vegetarianas de Inglaterra y Estados Unidos consideran que una dieta vegetariana proporciona sólo beneficios a nuestro organismo. Por ejemplo, los vegetarianos tienen menos posibilidades de padecer enfermedades del corazón, así como hipertensión, obesidad, diabetes, cáncer, desórdenes intestinales, piedras en el riñón y en la vesícula, e incluso osteoporosis.


Existen algunos estudios que prueban que la dieta vegetariana es absolutamente sana. Dickerson y Davies (1986) estudiaron a vegetarianos y no-vegetarianos, y hallaron que los que no comían carne iban menos al médico y que sus hospitalizaciones eran por tiempos más reducidos que los 'carnívoros'.



Reducir el consumo de grasas

La mayoría de las organizaciones que velan por la salud mundial aconsejan una alimentación baja en grasas y rica en fibra y vitaminas. La Organización Mundial de la Salud considera que es mucho más sano reducir el consumo de grasas y aumentar el consumo de frutas, verduras, cereales y legumbres. La mayoría de dietas para enfermos o las que recomiendan los médicos introducen casi todos los componentes de una alimentación vegetariana


Los ovo-lácteo-vegetarianos son aquellos que no eliminan los huevos y los lácteos de su dieta, y es de estos producos de donde obtienen grasas y proteínas. Sin embargo, una dieta con una elevada cantidad de productos lácteos muy grasos puede ser contraproducente. Los productos animales son la principal fuente de grasas saturadas en la dieta. Los vegetarianos suelen nutrir su cuerpo, proporcionalmente, con más grasas poli insaturadas que saturadas, si los comparamos con los no-vegetarianos.


Los productos vegetales no sólo proporcionan hidratos de carbono complejos y fibras esenciales en una dieta sana. Además, algunos estudios consideran que los antioxidantes de fruta y verdura son fundamentales para proteger nuestro organismo de agresiones externas. La vitamina A en forma de beta caroteno, la vitamina C y la E son agentes protectores extraordinarios para nuestro cuerpo, y todas ellas se encuentran de forma abundante en los vegetales.


Fuente:
www.mundovegetariano.com
www.elmundosalud.com